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SEMINARIO INTERNACIONAL
CONOCIMIENTO INDÍGENA, BIODIVERSIDAD Y DESARROLLO SOSOTENIBLE

El jueves 17 de agosto de 2006 en el Auditorio de la Biblioteca Central de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos se llevó a cabo el Seminario Internacional «Conocimiento indígena, biodiversidad y desarrollo sostenible» y tuvo como expositores a diversos profesionales que abordaron estos temas a partir del aspecto antropológico, biológico, jurídico dando a conocer la situación actual de estos.
La primera expositora fue Sara Lan Mathez Siefel, Magíster en Antropología y Biología de la Universidad de Verna, Suiza quien presentó la ponencia: «La Conservación de la diversidad biocultural». Indicó que el término diversidad biocultural abarca dos planos estrechamente ligados de la diversidad de la vida global: el biológico y el cultural. Así, desde una perspectiva biológica, la biodiversidad, dada la variabilidad de organismos a nivel global como local, se define en tres niveles: diversidad de genes, diversidad de especies (flora y fauna) y diversidad de ecosistemas. En cuanto a la diversidad cultural, sostuvo que ésta se refiere a los diversos idiomas, visiones del mundo, formas de conocimiento y de prácticas que poseen los grupos humanos. A partir de esta realidad, recalcó la importancia de crear una adecuada gestión y conservación de la diversidad biocultural.
En las últimas décadas los científicos han demostrado que la diversidad biológica y cultural están íntimamente relacionadas, por ejemplo, de los 9 países que contienen el 60% de la diversidad lingüística, 6 son países megadiversos en flora y fauna, tal es el caso del Perú, que es uno de los 10 países con mayor diversidad biológica en el mundo y, por lo menos, tiene 48 grupos indígenas, lo que demuestra que los grupos humanos, según cada una de sus formas particulares de percepción del mundo y de la naturaleza, interactúan, usan y conservan su medio local.
Lamentablemente, debido al impacto negativo de la globalización, los procesos de degradación de recursos naturales, el uso inadecuado de la tecnología y otros factores, se ha incrementado la pérdida de diversidad biológica que repercute en la pérdida de la diversidad cultural. Es por eso que, hoy en día, se está cuestionando cada vez más los enfoques clásicos sobre la diversidad biocultural ya que estos han demostrado límites en su estudio y conservación, lo que hace necesario reconocer que las relaciones entre sociedades y naturalezas no son dadas sino construidas culturalmente y, de ahí que, los procesos de conservación y de desarrollo sostenible deban ser negociados desde un enfoque participativo, es decir, entre los diferentes actores involucrados basándose en sus percepciones, conocimientos y saberes complementándolo con el enfoque interdisciplinario para abarcar los aspectos sociales, culturales, económicos, ambientales para generar una mejor calidad de vida de la población beneficiada y reducir los impactos negativos que pudieran ocasionarse a raíz de una inadecuada política de desarrollo.
El segundo expositor fue el Dr. Carlos Soria de la Maestría de Estudios Amazónicos de la UNMSM quien expuso: «Protección del conocimiento indígena en el contexto jurídico, cultural y político» en el cual dio los lineamientos para proteger el conocimiento indígena en el marco de los derechos de propiedad intelectual. En primer lugar, el Dr. Soria señaló que no existe una única definición de conocimiento tradicional, destacó dos definiciones: la Convención de la biodiversidad biológica restringió su definición al conocimiento tradicional vinculado a la biodiversidad. En cambio, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual da una definición más amplia puesto que incluye aspectos de la biodiversidad y también aspectos del arte y del folklore. Uniendo estas dos definiciones, Soria indicó un concepto provisional acerca de los conocimientos tradicionales: «el conjunto de conocimientos ostentados por los pueblos indígenas y las comunidades locales respecto a los usos, propiedades y características de la diversidad biológica, pero también referidas a las técnicas, métodos y procedimientos de las expresiones artísticas».
Los conocimientos tradicionales presentan las siguientes características: pueden ser colectivos o individuales; son intergeneracionales, es decir, transmitidos de generación en generación; son ampliados, perfeccionados y complementados en el tiempo; sus poseedores pueden estar ubicados en diferentes zonas del país, en una o más comunidades, o en diferentes países. Además, son imprescriptibles; inalienables y forman el patrimonio cultural de los pueblos indígenas.
Los mecanismos de la Propiedad Intelectual tienen serios límites en cuanto a proteger los conocimientos tradicionales de los pueblos indígenas, estos son: imposibilidad de proteger los conocimientos tradicionales, a través, de los derechos de propiedad intelectual tradicionales como las patentes porque la mayoría de esos conocimientos son antiguos y no cumplirían con el requisito de novedad u originalidad. Otra dificultad es la imposibilidad de identificar al autor o al inventor de lo que se busca proteger debido a que el conocimiento es colectivo y no individual. Así mismo, existe la necesidad de documentación y descripción de los conocimientos tradicionales para protegerlos y habría el problema de soberanía sobre los recursos por parte de los pueblos indígenas, estados para determinar su acceso y propiedad. Por otro lado, existe un problema en cuanto al uso de los conocimientos tradicionales y el compartir los beneficios puesto la distancia entre pueblos (ubicados en diferentes países).
En la ponencia «Interculturalidad en el Norte: Un paralelo con pueblos indígenas de Latinoamérica y Centro América» Leonzo Barreno destacó que desde 1971, Canadá reconoce la multiculturalidad de los habitantes de su país, condición necesaria para que se cree un ambiente intercultural. En líneas generales, la Interculturalidad debería ser practicada y vivida por todos pero en la práctica no se da así, sobre todo, por razones sociales e históricas que han creado estereotipos discriminatorios, especialmente, hacia los pueblos indígenas. Por eso, la Universidad de Saskatchewan asume la Capacitación en Liderazgo Intercultural a través de su Programa de indígenas con el apoyo de la Oficina de relaciones indígenas del Gobierno Provisional. Este Programa involucra a jóvenes indígenas con el objetivo de concientizarlos sobre la necesidad de una sociedad intercultural y que al final de la preparación puedan enseñar a otros indígenas y no indígenas lo aprendido. Todo esto comprende tres niveles. El primer nivel tiene base espiritual y cultural, donde se enseña que las nuevas generaciones se encuentren con sus raíces y se pueda dar el fortalecimiento y la revalorización cultural de cada pueblo. La base histórica se desarrolla en el segundo nivel y en el tercero, se da a conocer el significado y política del término multicultural (la existencia de varios grupos humanos, cada uno de ellos con sus particularidades). Así, partiendo de la idea de que la multiculturalidad ¿cómo se puede crear una nueva relación y liderazgo intercultural entre los pueblos? Para ello, se debe tener cuenta los aspectos positivos del liderazgo sustentado en la valoración de la cultura propia y expresado a través del respeto a la particularidad de los demás para poder derrotar el racismo y construir un futuro de mutuo respeto y desarrollo compartido.
La Dra. en Ingeniería Marina Rosales (INRENA), habló de la importancia de los recursos biológicos y conocimientos tradicionales para la sobrevivencia del ser humano, pues a través del uso y de la conservación de estos se logrará el desarrollo sostenible de los pueblos para contrarrestar problemas tales como pobreza, discriminación, devastación de recursos, desnutrición, inadecuado sistema educativo, etc. pero como sostiene Rosales ¿cómo se puede llegar a producir este cambio positivo? En primer lugar, sostiene, se debe desechar la visión, hoy preponderante, acerca de la diversidad biológica, es decir, la utilización de ella por los beneficios económicos que se puedan conseguir sin tomar en cuenta la importe relación diversidad biológica – hombre que como el caso de los conocimientos tradicionales bien podrían contribuir al equilibrio entre uso y conservación de los recursos naturales y los ecosistemas. De ahí, que en segundo lugar, se deba otorgar un valor agregado al conocimiento tradicional y a los recursos naturales así como también propiciar la protección y el respeto a la propiedad de estos que incluye que cuando una investigación quiera utilizarlos se pida el consentimiento a la población y su reconocimiento de propiedad, ya que en muy pocos casos se tiene cuidado en estos asuntos de vital importancia. En tercer lugar, y muy ligado a lo anterior está la necesidad de dar una retribución de beneficios a los pueblos indígenas por el uso de sus conocimientos tradicionales.
En representación de Indecopi la Ingeniera Aurora Ortega expuso los lineamientos de propiedad intelectual de los conocimientos tradicionales:
En agosto del 2002 se publicó la Ley 28611 que protege el derecho colectivo de los pueblos sobre la biodiversidad a través de sus conocimientos tradicionales, es decir, por medio de esta Ley podrían ser patentarlos, pero lamentablemente todo esto pasa en muy pocos casos, además en esta Ley no se contempla los aspectos culturales, acceso, respeto y uso derivado de los conocimientos tradicionales. Por otro lado, Ortega señaló que en la actualidad existen 120 registros públicos de conocimientos de los pueblos indígenas con carácter de confidencialidad, lo cual sirve como un banco de datos para hacer un examen de patentabilidad y otorgamiento de licencias de uso, es decir, prohibir el acceso no autorizado de conocimientos colectivos o recursos genéticos (biopiratería).
Por parte de la Comisión de pueblos andinos, amazónicos, afroperuanos, ambiente y ecología del Congreso de la República, su presidente Carlos Cánepa La Cotera señaló que los pueblos mantienen una relación unívoca con sus territorios y su legado histórico. De ahí, que se haga comprensible y necesario el desarrollo sostenible que requiere proteger su biodiversidad (ecosistemas: especies y genes), y sobre todo incentivar la educación, fortalecer los recursos humanos generando así la satisfacción de necesidades sociales, ambientales, económicas, sin perjudicar las necesidades de las generaciones futuras. Asimismo, recalcó la importancia de la defensa de la Ley 28736 que protege a los pueblos en aislamiento voluntario.
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